¿Qué es RSE y qué no lo es?

La nueva era empresarial está impulsando la RSE como una solución integral para convivir mejor en el ambiente  laboral, y a la vez conciliar con el ambiente que lo rodea, para evitar daños de distinta índole y ser parte de los medios de producción que no solo se dedican a consolidar un crecimiento económico, sino también a transformar y buscar soluciones que promuevan un mundo mejor.

Se trata de una cultura de negocios basada en principios éticos, apegados al cumplimiento de las leyes existentes, pero que, además, fomenta el respeto a las personas, a las comunidades y al medioambiente. El objetivo, promover la competitividad de las empresas para un bienestar social y desarrollo sostenible del país donde se impulse.

Este conjunto de acciones ha ido modificando la visión de las empresas guatemaltecas, en donde uno de los objetivos es impulsar ese impacto positivo en la sociedad guatemalteca, donde las áreas de preferencia para trabajar la RSE son las buenas prácticas laborales, el medioambiente, el cambio climático y la educación.

A criterio de algunos analistas, el sector empresarial se está dando cuenta de la necesidad de un sector privado responsable, por lo que cada vez surgen empresas con esta nueva visión, gracias a sus líderes.

Por otro lado, está el ejemplo de multinacionales que se preocupan por la sostenibilidad financiera, social y ambiental. Algunos de estos líderes empresariales le apuestan a la RSE y a la necesidad de tomar en cuenta a las partes interesadas, antes de decidir un negocio, lo cual también constituye un avance de esta modalidad, también conocida en otros países como Responsabilidad Social Corporativa (RSC).

¿Qué es RSE?

La responsabilidad social empresarial significa aceptar las consecuencias y repercusiones de las actividades que se lleven a cabo, y que al ejercer sus funciones, los ejecutivos estén conscientes de ello. Los principales ámbitos son los siguientes:

Responsabilidad medioambiental

Todas las actividades empresariales tienen un impacto sobre el medioambiente, desde la obtención de materias primas hasta la distribución de los productos, pasando por su fabricación. Para ser responsable en este aspecto, es preciso optimizar en lo posible los recursos utilizados y tratar de minimizar el impacto, con el ahorro energético o la energía limpia.

Responsabilidad con las comunidades

Las empresas están enmarcadas en un entorno social y comunitario que se puede beneficiar con su actividad, siempre y cuando pongan en valor su importancia. Si las empresas contribuyen al desarrollo positivo de las comunidades en las que se encuentran, también se verán beneficiadas, pues mejora su imagen pública, su prestigio comunitario se incrementa y su entorno social más inmediato se torna en un sólido aliado.

Responsabilidad respecto al mercado

Los clientes son los actores más directamente afectados por la actividad empresarial. Es responsabilidad de las empresas mantener estándares de calidad en sus productos y servicios, aportando políticas de transparencia para que el mercado tenga plenas garantías de ello y el prestigio de la empresa se vea reflejado con resultados tangibles.

Responsabilidad sobre el puesto de trabajo

Detrás de las empresas, ante todo, existen personas. Medidas encaminadas a conciliar el trabajo y la familia, ofrecer cursos y actividades de formación y mantener un trato cordial y respetuoso en todos los aspectos son medidas empresarialmente responsables.

Para el director ejecutivo de CentraRSE, Juan Pablo Morataya, la tendencia es que las compañías logren crear esquemas que puedan blindar la gestión empresarial y cerrar las brechas de exponerse a una práctica poco ética, corrupta o de tráfico de influencias.

¿Qué no es RSE?

Aunque la RSE ha cobrado auge en las últimas dos décadas, hay quienes todavía la comparan con la filantropía, por lo que algunos expertos señalan lo que NO es RSE.

Las donaciones o campañas son  acciones quen consisten en destinar un porcentaje de las ganancias a obras sociales o donar productos con motivo de la Navidad, aniversario u otros eventos puntuales.

Tampoco se trata de una estrategia para mejorar la imagen de la empresa, subir las ventas o captar más clientes, como, por ejemplo, comprometerse con un proyecto social o medioambiental a cambio de posicionar la empresa o marca.

No es responsabilidad empresarial ser transparente solo en algunos aspectos. Es importante destacar que una de las principales directrices de este método es la transparencia de acciones y datos, lo cual aplica a todos los ámbitos y sectores de la empresa.

Además, no es suficiente impulsar buenas acciones en los ámbitos económico y social, dejando de lado el aspecto medioambiental. Es preciso recordar que todo acto llevado a cabo por cualquier empresa tiene repercusiones económicas, sociales y medioambientales, que son los factores imprescindibles que impulsa la RSE.

Por lo anterior, la planificación de RSE debe ser coordinada y abarcar todos los departamentos, su personal, directiva y clientes.

Asimismo, es erróneo suponer que nuestra empresa es demasiado pequeña para emprender este tipo de acciones. En definitiva, no son RSE las acciones puntuales que carecen de una visión global económica, social y medioambiental.

Para algunas empresas en el mundo, hacerse socialmente responsable ha sido la clave para su desarrollo y crecimiento, de tal manera, que su esfuerzo las ha llevado a convertirse en verdaderos ejemplos para la sociedad.

Las marcas comprometidas

Entre algunos programas locales se pueden citar los que impulsan marcas como Adidas. Por una parte, con las nuevas tecnologías DryDye y PrimeKnit ahora se puede teñir prendas sin utilizar agua, y por otro, fabricar calzado de una sola pieza en lugar de componentes múltiples, con lo que se reduce el desperdicio textil.

Por su parte, Starbucks también ha adoptado compromisos con la RSE. O Levi’s, la primera marca de jeans sustentables, ya que sus conceptos Waste Less y Water Less han logrado posicionarse entre los consumidores responsables.

De igual forma, Disney, Jumex, Red Bull, IBM, Apple, Google, Dove o Lego son compañías internacionales identificadas con las buenas prácticas de RSE.

Por su parte, el país que cuenta con más empresas firmantes en el Pacto Mundial de Responsabilidad Social Empresarial en el mundo es España, con 2,500 entidades afiliadas.

El papel de CentraRSE

En el país, la organización que fomenta esta labor social es el Centro para la Acción de la Responsabilidad Social Empresarial en Guatemala (CentraRSE).

Fundada en 2003, en la actualidad cuenta con más de 100 empresas asociadas, que pertenecen a más de 20 sectores y subsectores productivos del país, que a su vez generan empleo a 150 mil familias. Es la organización más influyente en Guatemala y de las más importantes a nivel regional.

“Tomando en cuenta la difícil coyuntura que afronta el país, es cada vez más urgente reforzar la virtud y la importancia de las responsabilidades que conlleva ser una persona, desde la misma empresa”, opina Federico Barquero, directivo de la referida entidad.

CentraRSE busca generar un cambio de actitud para que los empresarios guatemaltecos sean más conscientes y proactivos, que contribuyan significativamente al desarrollo de las personas, lograr la competitividad de las empresas y el desarrollo sostenible del país, destacan representantes de la organización.

En 1998, el Banco Mundial y el Consejo de Fundaciones Privadas de Guatemala plantearon a un grupo de ciudadanos introducir el concepto RSE en Guatemala.

El grupo fue integrado por líderes empresariales, quienes reflexionaron acerca de un plan de acción que facilitara trasladar con éxito el concepto de la RSE al sector empresarial, en un marco libre de inclinaciones políticas. Fue así como basándose en experiencias de otras instituciones internacionales dedicadas a la promoción de la RSE (como el Instituto Ethos de Brasil, uno de las promotores de la RSE más importantes del mundo), se conocieron sus prácticas y se asimilaron varios enfoques, que posteriormente sirvieron de insumos para crear el modelo en Guatemala.

En este contexto, el 26 de febrero de 2003 se crearon los estatutos para dar origen a la creación de CentraRSE, que inició operaciones con solo ocho empresas afiliadas, al final de ese año eran 24 y hoy reporta un incremento del 15 por ciento.

El XI Foro Nacional de RSE resaltará la importancia del nuevo papel del empresario como ciudadano, y se llevará a cabo el 23, 24 y 25 de mayo en el Hotel Westin Camino Real.

 

Compartimos el link hacia la nota publicada en Canal Antigua: https://canalantigua.tv/rse-empresarios-responsabilidad/