La competencia por servir más y mejor

La responsabilidad social empresarial constituye un conjunto de aportes cuya trascendencia a menudo queda opacada en el maremágnum de acontecimientos políticos, económicos y sociales, sobre todo en una nación como Guatemala, que afronta demasiados rezagos a causa de sucesivas administraciones públicas lastradas por la ineficiencia, miopía y contubernios politiqueros, lo cual a la vez ha tenido un impacto directo en el desarrollo humano en diversos órdenes.

En el mundo empresarial global actual, las compañías asumen constantemente nuevos retos para generar bienes y servicios innovadores, en un entorno competitivo que reclama mejores precios, calidad y tiempos de entrega, entre muchos otros factores, pero sin descuidar el sentido de bienestar para los colaboradores, para la comunidad circundante y para el país en donde desempeñan su labor.

Es así como la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) ha evolucionado por más de 50 años hasta abarcar una gama de posibilidades de aporte y mejora que comienzan desde el cumplimiento de la legislación, generar estándares éticos de desempeño y proveer de las mejores condiciones posibles de desarrollo a sus colaboradores y familias. Pero dadas las necesidades que surgen en la sociedad, cada vez más empresas asumen una proyección mayor sobre el entorno, para poder incidir en áreas como medioambiente, iniciativas en beneficio de grupos desprotegidos, promoción del deporte, jornadas de salud, aportes en educación, construcción de vivienda u otros tipos de infraestructura, con el involucramiento de todo el personal de la compañía.

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Vía: PrensaLibre

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